miércoles, 27 de noviembre de 2019

Los 5 momentos


Puesto que esquivar su presencia en muchas ocasiones es inevitable, es necesario definir e implementar métodos adecuados para eliminarlos. De todos los posibles, el más simple, y habitualmente el más rápido y eficaz, es el lavado de manos, aunque debe realizarse adecuadamente


1. Antes de tocar al paciente

¿Cuándo? Lávese las manos antes de tocar al paciente cuando se acerque a él.
¿Por qué? Para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que usted tiene en las manos.

2. Antes de realizar una tarea limpia/aséptica

¿Cuándo? Lávese las manos inmediatamente antes de realizar una tarea limpia/aséptica
¿Por qué? Para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que podrían entrar en su cuerpo, incluidos los gérmenes del propio paciente.

3. Después del riesgo de exposición a líquidos corporales

¿Cuándo? Lávese las manos inmediatamente después de un riesgo de exposición a líquidos corporales (y tras quitarse los guantes).
¿Por qué? Para protegerse y proteger el entorno de atención de salud de los gérmenes dañinos del paciente.

4. Después de tocar al paciente

¿Cuándo? Lávese las manos después de tocar a un paciente y la zona que lo rodea, cuando deje la cabecera del paciente.
¿Por qué? Para protegerse y proteger el entorno de atención de salud de los gérmenes dañinos del paciente.

5. Después del contacto con el entorno del paciente

¿Cuándo? Lávese las manos después de tocar cualquier objeto o mueble del entorno inmediato del paciente, cuando lo deje (incluso aunque no haya tocado al paciente).
¿Por qué? Para protegerse y proteger el entorno de atención de salud de los gérmenes dañinos del paciente.

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